Se cerró ayer la segunda edición de la Fiesta de la Patria Grande, una actividad organizada por la Intendencia Departamental de Canelones (IDC) y la Unión de Aparcerías y Sociedades Tradicionalistas del Uruguay (UASTU) en el Parque Roosevelt, dirigida a rescatar las tradiciones relacionadas con la vida, la cultura y el trabajo en el campo, pero también a mostrar emprendimientos productivos de economía social y solidaria, sobre todo de zonas rurales del departamento canario.

Empezó el viernes, un día de mucho calor, y el sábado se suspendieron algunas actividades debido a la intensa lluvia, lo que conspiró con la intención de superar la cantidad de público de la edición de 2018.

Fiesta de la Patria Grande, ayer, en el Parque Roosvelt, Canelones.
Fiesta de la Patria Grande, ayer, en el Parque Roosvelt, Canelones.

Vale recordar que en 2017 se dejó de hacer la Criolla del Parque Roosevelt, que se desarrollaba en el mismo predio que la actual actividad, pero durante Semana de Turismo. Era organizada por la IDC y el Club de Leones de Shangrilá, y en 2016 dejó un importante déficit, que llevó a los leones a desistir de continuar organizándola, pese a que ya tenía una historia de 39 ediciones.

Dulce economía

Enseguida de ingresar al predio, la carpa del emprendedurismo, cooperativismo y economía social y solidaria invitaba a recorrer una serie de mesas con propuestas de las más variadas: de la Red de Grupos de Mujeres Rurales del Uruguay, de Manos Canarias, de Manos del Totoral, de Mujeres Rurales de San Antonio, y de Mupata (Mujeres rurales de Parador Tajes), entre otras. En la carpa se podía comprar desde un tradicional pastel de dulce de membrillo hasta una innovadora mermelada de berenjena a la naranja, especial para acompañar carnes asadas, según recomendó una vendedora. Pero también había tunitas, artesanías en cuero, metal, semillas orgánicas, pasta frola, mates y materas, etcétera, todos productos elaborados por emprendimientos colectivos de mujeres rurales.

Fiesta de la Patria Grande, ayer, en el Parque Roosvelt, Canelones.
Fiesta de la Patria Grande, ayer, en el Parque Roosvelt, Canelones.

A las 14.00 comenzaron las jineteadas. Sobre uno de los lados del rodeo, desde un enorme escenario que contaba con amplificación, los payadores le cantaba a cada uno de los jinetes, luego de que, entre campana y campana, lograban pasar la prueba de montar a un bravo “reservado”. Los dos primeros fueron Javier Píriz, de Barros Blancos, y Adrián Avelino, de Cardona (Soriano). Pero también hubo participantes de Argentina y Brasil.

Otra propuesta que atrajo al público fue el pericón a caballo, aunque hubo presentaciones de otros bailes criollos por parte de diversas asociaciones tradicionalistas.

Otros puntos altos fueron la exposición de carruajes del Museo Fernando García y la presencia de Mariana Illarza, que correrá en la primera edición de Rutas de América femenina por el Club Ciclista Fénix. Illarza mostró su bicicleta, una joyita Specialized S-Works en fibra de carbono que costó 14.000 dólares, y a la que le tuvo que cambiar el manillar para adaptarlo a su rendimiento.

Fiesta de la Patria Grande, ayer, en el Parque Roosvelt, Canelones.
Fiesta de la Patria Grande, ayer, en el Parque Roosvelt, Canelones.

La gastronomía tradicional también se lució en una amplia plaza de comidas que ofreció desde asado con cuero y chorizos caseros hasta hamburguesas y papas fritas. Los espectáculos artísticos musicales cerraron las jornadas.