Un equipo de investigación del programa Psicología de las Organizaciones y el Trabajo del Instituto de Psicología Social de la Facultad de Psicología de la Universidad de la República (conformado por docentes, investigadores y estudiantes de grado y posgrado) llevó a cabo un estudio acerca de las características y perspectivas de los participantes del XIII Congreso del PIT-CNT. La información se recogió el 25 de mayo de 2018 en Montevideo en la plenaria del Congreso realizada en las instalaciones del club Aguada y dio continuidad al trabajo realizado en el XII Congreso, en 2015.

Se analizaron las principales características sociodemográficas, de integración y participación sindical de los delegados al XIII Congreso. Conjuntamente, se indagó en la significación de la militancia en la vida de los delegados, así como en las consideraciones, reflexiones y valoraciones sobre los logros y desafíos del sindicalismo en el presente.

Características generales de la participación en el Congreso

1) En cuanto a la distribución por tramos de edad, la mayoría de los congresales tienen entre 30 y 55 años, mientras que el promedio general de edad es de 45 años, igual al promedio registrado en el XII Congreso, de 2015.

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2) En lo que respecta a la relación entre identidad de género y nivel educativo, se observa que este último es más alto en las delegadas que en los delegados (ver gráfica 2). Con relación al XII Congreso, disminuye entre las mujeres el porcentaje del nivel universitario, magisterio y profesorado, y aumenta considerablemente el nivel de secundaria. Esto puede deberse al aumento de la cantidad de mujeres en el total de los delegados asignados y la diversificación de los sindicatos a los que pertenecen. Mientras que en el anterior congreso (2015) las mujeres provenían de sindicatos como la Federación Uruguaya de Magisterio y la Federación Uruguaya de la Salud, en el actual congreso se observa una amplia diversificación de sindicatos con participación femenina.

3) La distribución territorial de los congresales, con respecto tanto al lugar de residencia como al lugar de trabajo, se corresponde con la general del país (Instituto Nacional de Estadística, Encuesta Continua de Hogares 2017): la mitad de los congresales vive y trabaja en Montevideo, mientras que el resto se distribuye en el resto del territorio, lo que confirma la implantación del sindicalismo y de sus formatos organizativos (sindicatos locales y mesas representativas departamentales) en todo el territorio nacional.

4) Trayectorias de las y los congresales: uno de los objetivos del estudio fue indagar en la trayectoria de los participantes. Para ello se plantearon en el formulario tres preguntas específicas: ¿cuánto tiempo hace que trabaja en esta rama de actividad?; ¿cuánto tiempo hace que está afiliado al sindicato?; ¿cuánto tiempo hace que es delegado sindical? Uno de los principales resultados es el claro registro de una trayectoria sindical. Como se muestra en la tabla 1, los congresales tienen una trayectoria de no menos de un año en su trabajo y en el sindicato. La mayoría de los delegados se ubica en el intervalo entre cinco y 15 años en la rama de actividad y sindicato, lo que remite a las extensas trayectorias que requiere acceder a responsabilidades de representación sindical.

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Otro dato para destacar es que casi 76% de los congresales ha hecho cursos de formación a lo largo de su trayectoria en el movimiento sindical, casi 60% en los últimos tres años. Se puede inferir entonces una formación continua como parte de su desempeño en el sindicalismo.

En cuanto a los contenidos y temáticas de formación, se destacan los siguientes:

  • Organización sindical e historia del sindicalismo
  • Relaciones laborales y negociación colectiva
  • Salud, higiene y seguridad laboral
  • Derecho laboral y actualización normativa
  • Economía política, presupuesto y economía social
  • Relaciones internacionales
  • Otras temáticas de sensibilidad social contemporánea (violencia basada en género, derechos humanos, consumos problemáticos en el ámbito laboral de alcohol y drogas, impacto tecnológico en el empleo y futuro del trabajo).

Simultáneamente, se observa una carencia en la formación relacionada con la organización del trabajo.

Las mujeres en el XIII Congreso del PIT-CNT: el ascenso de su participación y representación

En cuanto a la representación de las mujeres, ha habido un elocuente aumento con respecto al XII Congreso. Mientras que en el congreso de 1993 esta era de 19,8% (Supervielle y Gari, 1995), en 2015 29% eran mujeres (Leopold et al., 2016) y en 2018 esta cifra asciende a casi 38%. Esto se corresponde con las políticas activas de promoción de la participación de las mujeres que el PIT-CNT viene impulsando, aspecto destacado especialmente en la inauguración del XIII Congreso. Estas políticas se han traducido en el incremento de la presencia de mujeres en el Secretariado Ejecutivo y en la Mesa Representativa.

En cuanto al nivel educativo, como se ha expresado al inicio, las mujeres del congreso tienen en promedio una formación mayor que la de los hombres: casi 60% de las delegadas tiene nivel terciario, ya sea completo o incompleto. Se destaca que 6% señala que cuenta con estudios de posgrado.

En cuanto al cargo que ocupan en su lugar de trabajo, se destaca que la minoría mayor (29%) se identifica como empleada, casi 24% es docente o maestra y 20% administrativa. Es bajo el reconocimiento como obrera: sólo 6%.

Características del Congreso según tipos de sindicatos

Según la cantidad de formularios relevados, 48,1% de los delegados corresponde a sindicatos del sector público, y 51,1% al sector privado, y casi no existen diferencias con el Congreso de 2015. Se recuerda que en la comparación con el Congreso de 1993, en un momento muy complejo para el movimiento sindical, con significativa reducción de su membresía, la relación era inversa (53% correspondía al sector público).

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La tabla 2 presenta los diez primeros sindicatos según la cantidad de congresales asignados, en 2015 y 2018. Se mantiene y aun acrecienta el dominio de los grandes sindicatos, que tienen entre los cinco primeros más de 50% de los delegados. En el juego de equilibrios propio del movimiento sindical uruguayo en toda su historia; esto se articula con una amplia representación de 43 sindicatos en la Mesa Representativa, lo que procura garantizar la participación de todas las corrientes en dicha instancia.

En cuanto a la forma en que son elegidos los congresales para participar en el congreso, aumenta la designación de acuerdo con los estatutos de cada sindicato (en 2015 fue 6%) y el voto en asamblea a mano alzada, que pasa de 11% en 2015 a casi 15% en 2018. Asimismo, disminuye el porcentaje de designación por Comisión Directiva, que pasó de 57% a 48%.

Percepción de los congresales sobre la importancia de la militancia, los logros y los desafíos del movimiento sindical. El sindicalismo como productor de sentidos y significados

Al igual que en el estudio realizado en el Congreso de 2015, se plantearon tres preguntas abiertas: ¿cuáles han sido para usted los principales logros del sindicalismo en Uruguay?; ¿cuáles serían los principales desafíos que tiene el sindicalismo de ahora en adelante?; ¿su militancia sindical ha sido determinante en otros aspectos de su vida, cuáles?

Frente a la pregunta sobre el impacto de la militancia en distintos aspectos de la vida de quienes la practican, 47% de las respuestas destacan aspectos positivos generados por su participación en la actividad sindical. Por otra parte, solamente 4,8% dicen haber visto afectado algún aspecto de su vida de forma negativa debido a su dedicación a la actividad sindical.

Se puede inferir de las respuestas de los congresales que la militancia sindical ha permeado casi todos o la mayoría de los aspectos o dimensiones de la vida de los delegados: estos refieren a contenidos vinculados a concepciones de clase o a valores de la solidaridad obrera en la asunción de diferentes aspectos de la vida (la participación en el barrio, la educación de los hijos, una perspectiva crítica en relación con la sociedad de consumo y al capitalismo y/o a su discurso civilizador actual, el neoliberalismo, etcétera). En ese sentido la participación en la organización sindical parece ser un verdadero generador de contenidos simbólicos y de significados críticos en relación con la configuración societal actual. Esto se condice, además, con el hecho de que el sindicalismo uruguayo no es centralmente o principalmente economicista.

Logros del sindicalismo según las y los congresales

Las respuestas fueron agrupadas en siete dimensiones: mejoras salariales, negociación colectiva y leyes de protección sindical, mejora de la organización sindical, nuevas leyes, mejora en los derechos laborales, logros en el plano ideológico, ningún logro.

La dimensión “negociación colectiva y leyes de protección sindical” incluye todas las respuestas que hacen mención a la reinstalación de la negociación, los avances en los Consejos de Salarios, así como a las leyes de protección de la actividad sindical; es la de mayor significación para los congresales.

En la dimensión “mejora de la actividad sindical” se incluye el crecimiento del PIT-CNT en cuanto a afiliados, la creación de nuevos sindicatos, la unidad de acción, mayor formación sindical, mayor reconocimiento y aumento de ámbitos de representación.

La dimensión “nuevas leyes” incorpora los logros mencionados en cuanto a la Ley de Responsabilidad Penal empresarial, las leyes de inclusión y la ley de tercerizaciones.

Por último, la “mejora de los derechos laborales” incorpora las respuestas sobre la ley de ocho horas para el trabajador rural como aspecto central, y los logros en general de los sectores más vulnerados, no referidos a aspectos salariales.

Los logros en el plano ideológico incluyen respuestas como “defensa del pueblo”, “de la clase obrera” y “rechazo del TISA [Acuerdo sobre el Comercio de Servicios, por su sigla en inglés]”.

La negociación colectiva, las leyes de protección sindical y los logros en los Consejos de Salarios son los principales avances que los delegados resaltan –no así las “mejoras salariales”–.

Desafíos del movimiento sindical según los congresales

Ante la pregunta ¿qué desafíos tiene por delante el movimiento sindical?, se agruparon las respuestas en seis agendas: agenda de relaciones laborales, agenda organizativa, agenda político-ideológica, agenda constitutiva, agenda de derechos y agenda de organización del trabajo (ver tabla 3).

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La dimensión “agenda de relaciones laborales” incluye dos aspectos. En primer lugar, uno que refiere al mantenimiento de conquistas sindicales y a la profundización de dichos logros, en donde se hace referencia explícita a conservar y profundizar la libertad sindical, avanzar en la concreción de leyes laborales más beneficiosas y la reivindicación de la mejora de salarios.

El segundo aspecto lo constituye una agenda reivindicativa específica, que incluye la necesidad de creación de puestos de trabajo, la mejora y el incremento salarial, y el mantenimiento de la negociación colectiva.

Los congresales también hicieron referencia a la necesidad de transformaciones en materia de legislación laboral que mejoren las condiciones de trabajo y otorguen seguridad laboral. En menor medida, pero con similar importancia, merece destacarse la atención que se le otorga al presupuesto público en enseñanza y salud.

La dimensión “agenda organizativa” consta de cinco ejes temáticos: fortalecimiento de la estructura, participación, formación, afiliación, comunicación e imagen.

La “agenda político-ideológica” contiene el posicionamiento ideológico de los congresales. De sus respuestas se desprenden tres conceptos fundamentales: independencia de clase, posicionamiento ideológico predominante y la lucha como herramienta estratégica del PIT-CNT.

En la “agenda constitutiva” se agrupan las concepciones y principios que los congresales invocaron o mencionaron como valores sustantivos y singulares de la organización sindical (lo constitutivo es lo que define a una organización como única y singular). Las respuestas aquí pueden agruparse en dos ejes: uno que apunta a mantener la unidad para defender a los trabajadores respetando la diversidad, y otro que refiere a los valores. En este último caso se presentan como desafíos a defender a futuro la igualdad, la credibilidad, la transparencia, la postura anticorrupción, la tolerancia, la ética, la responsabilidad, el respeto, el compromiso y la solidaridad. En relación con la “agenda de derechos” se presentan dos grandes ejes: discapacidad, y género y equidad. Otras respuestas, con menor frecuencia, plantearon desafíos para la población joven, migrante y la seguridad social en general.

Se planteó como desafío inmediato la inclusión en puestos de trabajo a personas con capacidades diferentes y que se legisle y apruebe en lo inmediato una ley para esta población.

En cuanto al eje “género y equidad”, quedó plasmado en las respuestas mayoritarias el desafío de que las mujeres participen más en puestos de dirección y que en general exista una representatividad equitativa. Adicionalmente, se sostuvo la defensa de las mujeres jefas de hogar, la erradicación de la violencia doméstica y la ley de maternidad como garantía antidespidos.

La “agenda de organización del trabajo” es la más pequeña en respuestas, que se agrupan en dos ejes centrales: nuevas tecnologías y reducción de la jornada laboral.

En suma

El movimiento sindical uruguayo nucleado en el PIT-CNT constituye una organización extendida, diversa y compleja, que, en unidad de acción, ha podido, hasta el presente, mantener su identidad clasista histórica. Al mismo tiempo, crece numéricamente, integrando nuevos sectores y temáticas en una agenda actualizada que intenta dar cuenta de los desafíos de estas primeras dos décadas del siglo XXI. Se trata de un movimiento que se sostiene en una organización madura, institucionalizada, con base en formas de democracia representativa, con un formato organizativo que integra la centralización y la autonomía de cada sindicato. Se legitima asimismo en la representatividad de sus militantes y dirigentes más destacados, lo que queda de manifiesto en las extensas trayectorias registradas por el millar de participantes al congreso, así como en las muy diversas formas de elección de estos, muchos de los cuales son delegadas y delegados de base.

Se destaca su implantación en todo el territorio nacional, la incorporación cada vez mayor de la mujer a todo nivel y el fortalecimiento creciente de la formación educativa formal y sindical de sus integrantes. Desarrolla una agenda de temas de interés que no se quedan en la reivindicación salarial o de condiciones de trabajo. Genera significados y representaciones en relación con el trabajo, el empleo y el compromiso ciudadano, que son, de varias formas, contrahegemónicos en relación con los valores y significados construidos por el neoliberalismo.

  1. Equipo responsable: Luis Leopold, Jorge Peloche, Cyntia Buffa, Héctor Seco, Valeria Viera, Gonzalo Fierro, Facundo Cantera, Alejandro Ferreira, Santiago Leira, Ezequiel Peña, Camila Sellanes, Manuel Solari Cis, Rosana Vargas, Samanta Velázquez y Nicolás Cabrera.

  2. Los datos surgen de la encuesta realizada durante el congreso utilizando un formulario entregado a los participantes al momento de la acreditación. Este formulario, llenado por los congresales mientras se desarrollaba el Congreso, fue anónimo y amparado en las consideraciones éticas y legales acerca del manejo de datos personales.

3 Disponible en el sitio web del Instituto Cuesta Duarte.